Fuga en B-A-C-H No. 1
Sobre esta pieza
Complementando una reputación de innovación en el Romanticismo, Robert Schumann (1810-1856) recurrió a formas de música más convencionales al final de su carrera con el estímulo de su esposa, Clara. Eso incluyó un estudio intensivo de fugas.
En 1845 compuso sus Seis Fugas sobre el nombre BACH, Op. 60. Era su única obra para órgano, aunque especificó que también se podía tocar en el pedalpiano. Debido a que el Si bemol en nuestro sistema de solfeo es el Si alemán y nuestro Si es el Si alemán, Bach pudo emplear un motivo cromático de cuatro notas para firmar simbólicamente su nombre en la fuga definitiva de su inacabado Arte de la Fuga. Uno de los muchos compositores que, desde la muerte de Bach, ha reelaborado el tema B-A-C-H en su propia música, Schumann se tomó el diminuto tema lo suficientemente en serio como para escribir seis fugas en él.
La primera fuga introduce el ciclo de forma lenta y reflexiva, con la introducción descarnada del nombre de Bach. Continúa con una estructura de fuga convencional, construyendo sobre la ensoñación a un final deliberado y contundente.
-Gregg Wager es un compositor y crítico. Es autor de Simbolismo como método compositivo en las obras de Karlheinz Stockhausen. Es doctor en musicología por la Universidad Libre de Berlín y doctor en derecho por la Facultad de Derecho de McGeorge.