5 Melodías, Op. 35 (arr. para violín, voz y piano)
Sobre esta pieza
Prokofiev escribió originalmente las Cinco Melodías como vocalizaciones para la soprano ucraniana Nina Koshetz en 1920. Esto ocurrió dos años después de que huyera de la Revolución de Octubre en una especie de exilio autoimpuesto y tratara de establecerse en Estados Unidos como pianista y compositor. Pasó gran parte de ese año con su ópera El amor por tres naranjas, preparando su estreno en Chicago. Cuando éste se pospuso de forma agria, Prokofiev aceptó algunas fechas de concierto en California, donde realizó la mayor parte del trabajo de las Cinco Melodías. "Estoy tan extasiado por California como por mí", escribió desde Los Ángeles.
Prokofiev dirigió finalmente el estreno de su ópera en 1921, con Koshetz cantando el papel de Fata Morgana, y ese año también estrenaron algunas de las Cinco Melodías en Nueva York. Sin embargo, Prokofiev consideró que el conjunto de cinco canciones sin palabras era poco práctico para su interpretación regular, y en 1925 recompuso estas miniaturas de forma exquisita y con una marcada caracterización para violín y piano. Las adaptó de forma muy idiomática -paradas dobles, pizzicatos, armónicos y todo- para el violín, y las estrenó con Pawel Kochánski. (Prokofiev también orquestó una de las canciones, y más tarde arregló otra para un solo piano.)
-John Henken