Concierto para Dos violines, BWV 1043
De un vistazo
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Compuesto
c. 1731 -
Longitud
unos 15 minutos -
Orquestación
continuo, cuerdas y dos violines solistas -
Primera actuación de la Filarmónica de Los Ángeles
6 de abril de 1923, con Walter Henry Rothwell como director
Sobre esta pieza
Como ocurre con la mayor parte de su música instrumental, sabemos poco sobre el origen del concierto de Bach en este programa. Probablemente data de después de 1730, cuando Bach no sólo era el cantor de la iglesia de Santo Tomás de Leipzig, encargado de la música litúrgica en tres iglesias luteranas, sino también director del Leipzig Collegium Musicum, que daba conciertos los viernes por la noche en la cafetería Zimmerman, en una época en la que no existía la sala de conciertos.
Al igual que los alemanes importaron la suite de Francia, importaron el concierto de Italia, y el propio Bach estuvo muy implicado en el comercio transalpino: los 11 arreglos de conciertos de Vivaldi que realizó son testimonio de su fascinación por el maestro italiano. Su Concierto para Two Violins, BWV 1043, muestra la influencia de Vivaldi en los ritmos enérgicos y el carácter extrovertido de los movimientos exteriores, así como en gran parte de la escritura solista.
Pero el contrapunto es inconfundiblemente de Bach. Las tres partes del concierto son fugas, una elección estructural que surge de forma natural al tener a un solista repitiendo constantemente lo que hace el otro. Este tipo de juego canónico de «sigue al líder» podría resultar tedioso en manos de otros, pero Bach creó unas partes extremas de gran energía y vigor, y una parte central de sublime belleza. —Howard Posner