Fantasía y Fuga en B-A-C-H, Op. 46
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Longitud
unos 19 minutos
Sobre esta pieza
Max Reger (1873-1916) editó meticulosamente la partitura final de su Fantasía y Fuga de fin de siglo en B-A-C-H, Op. 46, de modo que el cromatismo, el ritmo, la dinámica, los tempos y los registros del órgano llevan la música a extremos casi fetiches. Asignando a propósito la primera nota del motivo de Bach como tónica, una firma de clave de cinco bemoles invariable sugiere un Si bemol menor cromático en la Fantasía, con la fuga usando la firma de dos bemoles invariable de Si bemol mayor.
La Fantasía se asemeja a menudo a una ocupada tocata, con implacables y fácilmente identificables iteraciones de B-A-C-H. A veces, las nubes sónicas del caos revelan un poco de melodía soleada, sólo para oscurecerse de nuevo hasta una cadencia final en Si bemol mayor.
En contraste directo, la Fuga procede con una simplicidad casi medieval, sin caer en la complejidad rítmica. Sin embargo, esta austeridad conservadora no se extiende a las dinámicas extremas. Aún más notablemente, una casi imperceptible aceleración del tempo lleva a la fuga de una majestuosa apertura a un frenético cierre: un dispositivo altamente experimental e imaginativo que desafía cualquier tradición en las fugas de Bach.
-Gregg Wager es compositor y crítico. Es autor de *El simbolismo como método compositivo en la obra de Karlheinz Stockhausen*. Es doctor en musicología por la Universidad Libre de Berlín y tiene un título de Derecho (JD) por la Facultad de Derecho McGeorge.