Obertura de «Don Giovanni»
De un vistazo
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Compuesto
1786 -
Longitud
unos 6 minutos -
Orquestación
2 flautas, 2 oboes, 2 clarinetes, 2 fagotes, 2 trompas, 2 trompetas, timbales y cuerdas -
Primera actuación de la Filarmónica de Los Ángeles
25 de noviembre de 1923, con Walter Henry Rothwell como director
Sobre esta pieza
La trama de «Don Giovanni», adaptada por Mozart y su libretista Lorenzo Da Ponte, ya tenía siglos de antigüedad en 1786; sus elementos —una estatua fantasmal y un libertino impenitente— eran aún más antiguos. La ópera se nutre de la tensión dramática entre la comedia y la tragedia: donde se oponen, donde se solapan y donde resulta imposible distinguirlas. Mozart aprovecha al máximo esta tensión en la obertura, que, apartándose de la práctica habitual de la época, desempeña una función dramática.
Los acordes iniciales en re menor marcan el tono desde el primer momento y, de hecho, anuncian la aparición de la estatua vengativa en el final de la ópera. Así, aunque el inquietante comienzo da paso a una forma sonata más convencional, la percepción del oyente ya se ha configurado, y los temas vivaces que le siguen adquieren una mayor profundidad y textura. —Susan Key