Obertura de «Egmont», op. 84
De un vistazo
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Compuesto
1809-1810 -
Longitud
unos 9 minutos -
Orquestación
2 flautas (la segunda es un flautín), 2 oboes, 2 clarinetes, 2 fagotes, 4 trompas, 2 trompetas, timbales y cuerdas -
Primera actuación de la Filarmónica de Los Ángeles
3 de noviembre de 1922, con Walter Henry Rothwell como director
Sobre esta pieza
Como ha señalado el musicólogo Paul Mies, el heroísmo era una de las principales preocupaciones de la época de Beethoven. No es de extrañar que, en sus raras incursiones en la música para el teatro, el compositor se inclinara por protagonistas que se atrevían a mucho contra las fuerzas represivas.
Egmont es un buen ejemplo. En 1809, Beethoven recibió el encargo de componer música incidental para la reposición vienesa de la obra de Johann Wolfgang von Goethe (1749-1832). Se trataba de la libre interpretación de Goethe de la lucha del conde Egmont en el siglo XVI por la libertad de Holanda contra el autocrático dominio imperial de España. Egmont es encarcelado y condenado a muerte, y cuando Klärchen, su amante, no consigue liberarlo, se suicida. Antes de morir, Egmont pronuncia un apasionado discurso, y su ejecución se convierte en un martirio victorioso en la lucha contra la opresión.
La música incidental de Beethoven comienza con una poderosa y sorprendentemente original obertura que resume el curso del drama, desde su ominosa introducción lenta (que sugiere la opresiva pisada de España con el ritmo de una zarabanda) hasta la maníaca transformación de la tragedia en triunfo en una brillante coda, de la que Beethoven se hizo eco al final de la obra como una "Sinfonía de la Victoria." -Del archivo de la Filarmónica de Los Ángeles