Pavane por una princesa muerta
De un vistazo
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Compuesto
1899, orquestada en 1910 -
Longitud
unos 7 minutos -
Orquestación
2 flautas, oboe, 2 clarinetes, 2 fagotes, 2 trompas, arpa y cuerdas -
Primera actuación de la Filarmónica de Los Ángeles
13 de agosto de 1927, con Eugene Goossens como director
Sobre esta pieza
La inmensamente popular Pavane pour une infante défunte fue escrita para piano solo en 1899, y la orquestación del compositor, delicadamente anotada, data de 1910. La primera interpretación de esta última tuvo lugar en 1911, bajo la batuta del compositor-directordirector de orquesta Alfredo Casella.
Se ha hablado mucho del curioso título de la obra, pero nadie ha consultado las propias palabras de Ravel al respecto: "No hay que dar importancia al título. Lo elegí sólo por sus cualidades eufónicas [lo que hace que la poco eufónica traducción inglesa, "Pavane for a Dead Princess", sea particularmente inapropiada]. No hay que dramatizar. No es un lamento fúnebre por una niña muerta, sino una evocación de la pavana [un baile señorial de la corte española del siglo XVI] que podría haber bailado una princesita como la que pintó Velázquez". -Herbert Glass