«Upon His Ghostly Solitude» (estreno mundial, por encargo de la Filarmónica de Los Ángeles)
De un vistazo
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Compuesto
2023 -
Longitud
unos 17 minutos -
Orquestación
3 flautas (la 3.ª = flautín), 3 oboes (el 3.º = corno inglés), 3 clarinetes (el 2.º = clarinete en mi bemol, el 3.º = clarinete bajo), 3 fagotes (el 3.º = contrafagot), 4 trompas, 3 trompetas, 3 trombones, tuba, timbales, percusión (1 = glockenspiel; 2 = vibráfono, xilófono, crotales, triángulo, tambor repicador, platillo suspendido, gong; 3 = campanas, platillo suspendido, platillos de mano, tambor repicador, gong; 4 = gong y bombo), arpa, piano =celesta) y cuerdas
Sobre esta pieza
Mi primer encuentro con el poema de W. B. Yeats "Mil novecientos diecinueve" fue a través del "Tema del traidor y del héroe" de Jorge Luis Borges. La intención de Borges parece clara. Quería enfatizar el tema de su cuento -la ironía de la naturaleza cíclica de la historia- citando la segunda sección de "Mil novecientos diecinueve" de Yeats. Aunque me intrigaba descubrir el poema completo, no era tarea fácil para un adolescente que vivía en Seúl y apenas hablaba inglés, ya que no había traducción al coreano.
en el 2019, en Londres, durante la agitación pandémica, volví a encontrarme con el poema de Yeats, ¡esta vez íntegro! Mientras lo leía, me sorprendió que el mundo paralizado, la desesperación y el terror descritos por Yeats en 1919 coincidieran perfectamente con el mundo y la época en que vivimos hoy.
El título de mi obra, *Upon His Ghostly Solitude*, es una cita de la primera sección del poema. Me proporcionó una inspiración abrumadoramente intensa y vívida para componer una obra orquestal que alterna continuamente atmósferas contrastadas, desde la locura de la violencia y el frenesí hasta un lirismo extremadamente romántico e incluso ingenuo.
El tema armónico introducido en el primer movimiento, consistente en cuatro acordes diferentes, es el motor central de esta pieza y se altera y varía en los movimientos posteriores. Como escribió Yeats en el poema: "Whirls out new right and wrong, / Whirls in the old instead". Mediante variaciones y alteraciones de los acordes armónicos, la pieza cruza los límites entre la modalidad, la tonalidad y la atonalidad.
En el último movimiento, Yeats canta lamentándose: "Todos los hombres son bailarines y su paso / va al son bárbaro de un gong". Así, la música marcha hacia la destrucción final mientras los materiales armónicos y temáticos de los movimientos anteriores se yuxtaponen y reutilizan en formas retorcidas y alteradas.
Como si nos recordara el tema del poema -la ironía y la tristeza de la naturaleza cíclica de la historia-, el clímax del primer movimiento con su tema armónico original aparece de nuevo, bruscamente, en el momento de la destrucción final, pero es cortado violentamente por el sonido del "gong bárbaro". La música vuelve a su apacible comienzo, pero también es interrumpida de repente por un grito de desesperación.
Curiosamente, mientras leía el poema, fui encontrando cada vez más similitudes con las Tres piezas orquestales de Alban Berg, compuestas aproximadamente en la misma época (1915). Al igual que el poema de Yeats, esa partitura también intenta representar el terror y la desesperación de un mundo devastado mediante gestos románticos y expresionistas. Como homenaje a Berg y a Mahler, compuse un vals y una marcha para el segundo y el último movimiento. Sus obras han tenido tanta influencia en mí que llevaba muchos años deseando componer en las dos formas musicales que tanto gustaban a esos compositores.
Esta obra es una carta de amor a Yeats y Berg, quienes sufrieron en un mundo herido, pero intentaron mantener intactas sus voces e ideas incluso cuando todo «se desmorona y el centro no puede sostenerse». —Donghoon Shin, 2023